martes, 31 de mayo de 2016

María misericordiosa...

Ayer nuestro capellán, en la homilía, nos exhortó a mirar los ojos de María. Nos decía: - esos ojos son misericordiosos... Lo sabemos muy bien, al cantarlo al final del día, en la salve.

Sin embargo, al escucharlo, no puedo negar que me gustó. Hoy lo vuelvo a traer a la memoria cuando medito las lecturas del día.

Me muestran a María como una mujer no pasiva, si no dinámica. Los verbos me hablan de ello: se levantó; se fue; entró; saludó y algo sucedió. Pero, ¿qué sucede? que el Espíritu Santo llenó a Isabel.

Si hoy nos acercamos a María como mujer misericordiosa, dinámica, pronta a escucharte, es muy posible que algo te pueda suceder: ser lleno del Espíritu Santo. Así vas a poder unirte al salmo de jubilo a Sión.


Porque Dios siempre está en medio de ti. ¡NO TEMAS!

domingo, 29 de mayo de 2016

Corpus Christi...

Hoy celebramos el día del Corpus Christi. En esta solemnidad las monjas dedicamos gran parte del día a la adoración al Santísimos sacramento. Por eso os compartimos un poema de un cartujo:

Se me acurruca Dios
en mi oración; como
si necesitara descansar
de ser Dios por un rato.

Yo le dejo hacer, que eso
de ser Amor tan desde siempre,
¡eternamente!, es como para
demoler a cualquiera.

Se acurruca, digo, en
mi oración; se olvida de
que es Dios y Omnipotente y
Señor de la Historia;
me deja a mí la iniciativa del
amarnos; se deja querer.

La primera vez que se quedó
así entre mis brazos, me sorprendió,
a qué negarlo. No sé, quizás es que
me lo imaginé con una trascendencia
que no era la suya, tan, tan distinta
de esa ternura que ahora me pide.

Abro mi ser en oración, y le cobijo,
y le acaricio: ¡se queda tan quieto!.
En esas ocasiones sé que le molesta
que le alabe o le adore o que le pida
o que le oficie una de mis liturgias.
Se queda ahí, acurrucado en mi oración,
más Dios que nunca; dejándose querer.




miércoles, 25 de mayo de 2016

En lo pequeño...



Las pequeñas cosas son las que te conducen a la felicidad y al éxito y las que te hacen verdaderamente grande.



Es en lo cotidiano, pequeño y sencillo en lo que verdaderamente puedes demostrar tu grandeza  y nobleza de espíritu. En la vida diaria, en esa monotonía del día a día se va fraguando las grandes cosas. Por eso, la más meritoria y difícil heroicidad es conseguir una cotidianidad brillante y disfrutadora.

domingo, 22 de mayo de 2016

Satísima Trinidad...

Este día es especial para nosotras porque celebramos la Santísima Trinidad, jornada de oración por las vocaciones de vida contemplativa.

Por eso como monjas de vida contemplativa queremos compartirte un testimonio de contemplación:


Me piden oraciones
y yo les digo: no, mejor
entrad vosotros y cogedlas,
son vuestras.

Sólo cuando mis latidos
entraron en sintonía con
los vuestros llegaron
a ser plegaria.


Tú, que buscas sin saber qué, entra en nuestro corazón y descubre lo que buscas: JESÚS.

lunes, 16 de mayo de 2016

Viaje interior...

Comenzamos lo que se suele llamar el tiempo ordinario. Me surgía el dilema: ¿cómo hacer de lo ordinario extraordinario? Creo que será necesario hacer un viaje hacia el interior.

Te invito a dejar a lo largo de esta semana un tiempo "libre" para hacer ese viaje interior. Consistirá en lo siguiente: Por unos minutos apaga la TV; el Móvil; la música; las conversaciones; todo ruido exterior; todo mecanismo de evasión. Cierra los ojos y toma conciencia de que existes, de que eres una mujer o hombre que siente, vive... Respira profundamente y aunque aflore la turbación, inquietud, el desorden... sigue respirando. Y, tengas o no tengas fe, grita en tu interior: "¡Si algo puedes, ayúdame!" "¡Jesús, ayuda a mi poco fe o en mi incredulidad! Deja que el gesto de Jesús de tomarte de la mano y levantarte sea un momento restauración, de volver a la armonía, de volver a tu casa interior, de volver a Jesús.



domingo, 15 de mayo de 2016

Gran Solemnidad de Pentecostés

Hoy brilla el sol de forma espectacular y las montañas vestidas de un verde deslumbrante  nos anuncian la ternura de Dios que es la venida del Espíritu Santo. Como monja cisterciense os comparto un testimonio de un ermitaño de Oriente: Serafín de Sarov. Dice así:

Era jueves. El cielo estaba gris; la tierra estaba cubierta de nieve y seguían cayendo voluminosos copos de nieve cuando el padre Serafín comenzó la conversación en un descampado cercano a su "pequeña ermita".

"El Señor me ha revelado -empezó el gran stárets- que desde la infancia deseas conocer cuál es el fin de la vida cristiana... El verdadero fin de la vida cristiana es la adquisición del Espíritu Santo de Dios..." "¿Cómo "adquisición"? -le pregunté al padre Serafín-. No comprendo del todo..." Entonces el padre Serafín me cogió por los hombros y me dijo: "Ambos estamos en la plenitud del Espíritu Santo. ¿Por qué no me miras?". "No puedo, padre. Hay lámparas que brillan en sus ojos, su rostro se ha vuelto más luminoso que el sol. Me duelen los ojos". "No tengas miedo, amigo de Dios; también tú te has vuelto luminoso como yo. También ahora tú estás en la plenitud del Espíritu Santo; de lo contrario no habrías podido verme".


sábado, 14 de mayo de 2016

Preparación para Petecostés: El amor...

Pensar en el Espíritu Santo es decirle: "¡VEN!". Entonces, el Espíritu se convierte en invasor. Y es menester que nos invada, ya que el amor es una experiencia de vida invadida por el Espíritu.

AMA, RESPIRA, SONRIE el Espíritu Santo entra en tu interior y te invade...


¿Qué son los encuentros monásticos?...

¿Qué son los encuentros monásticos?...