domingo, 10 de julio de 2016

San Benito de Nursia...

Mañana celebramos la solemnidad de San Benito de Nursia, un monje del siglo V- VI. Se le atribuye el lema: ora et labora, sin embargo no es de él, pero si contiene su espiritualidad. Por lo tanto os comparto en qué consiste para nosotras eso de orar y trabajar dentro de los muros de un monasterio. Utilizaré la experiencia de L. Quintana que lo escribe en su libro Una canción inesperada:


En la vida monástica tratamos de ligar oración y trabajo. No concebimos el trabajo sin la oración y a la inversa. Eso sí, cuando el trabajo se realiza con actitud orante, este pierde su aguijón. No nos dejamos esclavizar por él. Es más, nos edifica, ponemos amor y nos devuelve amor. Y, curiosamente, el amor puede ser inmensamente productivo.

-          ¿Qué significa exactamente trabajar con actitud orante?

-          La oración no es estar rezando el rosario mientras conduces el tractor ¡eso puede ser un poco peligroso!, sino estar plenamente presente, concentrada, sosegada y atenta, abierta a la tarea encomendada, sin resistencias, saboreando la acción concreta. De pronto se establece una comunión entre el objeto y tú, entre la tarea y tú, y en el marco de esa comunión se suscita un diálogo. Te das cuenta de que no eres tú exactamente la hacedora, sino que la actividad se hace a través de ti. No muchas veces tenemos ocasión de percibir algo así (la mente se interpone casi siempre), pero si alguna vez consigues captar esto, es suficiente para que vayas progresivamente ocupando un estado, si me lo permites, mucho más humilde que lo que la mente sueña.

-          ¿Y en qué medida ayuda este entorno para vivir esa docilidad?

-          Lo que hacemos en el monasterio simple y llanamente es entrenar la mente para que ocupe su lugar. Si, por ejemplo, suena la campana para el oficio, dejamos lo que estamos haciendo y nos vamos a rezar. ¿Y qué sucede? Nada, Más tarde lo retomamos.
-          Pero yo veo que hay hermanas en la capilla a las que les pasa lo que a mí: están repasando la contabilidad mentalmente o el número de lechugas rizadas que hemos plantado.
-          El entorno ayuda, pero el trabajo lo tienes que hacer tú. En mi caso, cuando tocan la campana sé que tengo cinco minutos para bajar a la capilla. En lugar de apurar, voy caminando despacio, consciente de mi respiración. Cuando llego a mi silla del coro, siento mi cuerpo, repaso todas mis sensaciones físicas y me digo mentalmente: aquí. Poco a poco voy entrando en el descanso, me siento relajada y mi mente se sosiega. Cuando vuelvo al trabajo me encuentro refrescada y con una energía nueva y mucho más focalizada.




sábado, 9 de julio de 2016

Un taller...

Durante estos días en que se está celebrando los cursos de formación para postulantes y novicias, vamos a tener, los días 8 al 10 de Julio, un taller sobre las relaciones asertivas  e inteligencia emocional. Lo impartirá Araceli Vega. El día 8 desarrollará la comunicación asertiva. El día 9 tratará la inteligencia emocional y el domingo 10 dará técnicas con ejercicios.

Se ha comenzado por identificar cómo solemos comunicarnos ante determinadas situaciones o ante determinadas personas.





lunes, 4 de julio de 2016

Ecuentro de novicias y postulantes...

Ayer comenzaba el V encuentro de novicias y postulantes de la OCSO y CCSB en Monte Sión - Toledo -.

En la área intelectual se impartirán las clases de la Teología de la Vida Consagrada; la Historia de la Orden Cisterciense y como asignaturas complementarias las Constituciones y Metodología. En el área de la formación humana se tendrá un curso sobre la asertividad, inteligencia emocional y las relaciones. Y, finalmente en el área espiritual versará sobre la caridad-fraternidad: paso del yo al nosotros (comunidad), amistad espiritual.

Deseamos que en este encuentro sea Jesús, educador y formador.

Contamos con vuestras oraciones.



jueves, 30 de junio de 2016

Trabajar las emociones...

Hoy os quiero compartir unas páginas del libro Una canción inesperada de L. Quintana. En esta obra se va narrando la experiencia de Rosalía que empieza un periodo de asimilación y aprendizaje en la vida monástica. En esta etapa monástica mantiene unos diálogos  con la abadesa, la Madre Marie. Estos diálogos serán claves, porque la ayudarán a salir del laberinto, y le enseñarán valiosas lecciones para la vida tanto de dentro de los muros del monasterio como fuera.

Os comparto uno de esos diálogos que Rosalía mantenía con la Madre Marie. Es un encuentro mantenido justo antes de comenzar la cuaresma, es decir la abadesa como madre espiritual la va a dar unas herramientas para vivir ese tiempo fuerte y para vivir de ahora en adelante. Te las dejo a ti que les este blog, espero que te puedan ayudar.

ES UN CAMINO DE APRENDIZAJE

" - Lo ha clavado, Madre, pero ¿cómo hace usted para manejar toda la resistencia que emerge cuando sientes hambre y no puedes comer?, ¿o estás entregando un dinero que te cuesta dar? 
- Con la técnica Ramón y Cajal a la actitud de investigación. Lo mismo que el científico examinaba las células nerviosas a través de un microscopio, nosotras podemos explorar nuestras emociones.
- ¿Identificándolas sin más?
- La actitud Ramón y Cajal te permite acercarte a la emoción y no quedar enganchada a ella. La examinas, la nombras, la diseccionas, reconoces su origen, la pesas, la observas y permites que siga su curso. Las emociones no permanecen mucho tiempo salvo que las alimentemos.
- Pues el año pasado debí de alimentarlas con comida basura porque se pusieron obesas.
-¡Es estupendo darse cuenta! Porque la primer emoción, el primer golpe, no se puede evitar. La emoción nos llega. La clave está en prestarle atención conscientemente, sacar el microscopio y ponerse a trabajar para que no crezca.
- Vale, digamos que siento una emoción que es, por ejemplo, rabia. Hago una invocación a Ramón y Cajal para que me inspire y observo la rabia sarnosa. ¿Qué más tengo que hacer para que me den el Nobel?
- De acuerdo, cierra un momento los ojos.
Obedezco.
-¿Puedes pensar en alguna situación reciente que te haya producido rabia?
- ¿Cómo cuando la hermana Joaquina me tiró las ciruelas a la cabeza porque las cogí verdes?
-¡Menos mal que tienes la cabeza dura, Rosalía! Ese ejemplo valdría, pero seguro que hay alguna ocasión más reciente.
-Sí, la hermana Berta me sacó de quicio varias veces hace un par de semanas.
-Bien. Comienza haciendo tres respiraciones profundas y conecta con aquello que sentiste en ese momento. ¿Puedes?
- Perfectamente, como si estuviera sucediendo ahora. Of, la hermana Berta es una toca...
 - Detente un momento ante esa emoción y simplemente nótala. ¿Puedes ponerle nombre, por ejemplo, calor, fuerza, aspereza?
- La emoción quema. Es roja, intensa, bruta, descontrolada, tensa...
- ¿En qué parte del cuerpo la sientes?
-La siento en el pecho y me arde. Los músculos de la mandíbula también los tengo tensos, en general siento el cuerpo muy tenso y tengo ganas de llorar.
- ¿Cómo está tu mente? ¿Cómo tus pensamientos?
- Mejor no se lo digo, Madre. Son pensamientos arrabaleros. Siento violencia en mi cabeza.
- Sigue respirando, Rosalía. No te asustes por lo que aparezca. Saluda a tu violencia con gentileza, es parte de la investigación. Eres Ramón y Cajal, ¿recuerdas?
- ¡Si usted lo dice! 
- ¿Qué crees que está diciéndote esa rabia? ¿Es la rabia de una mujer adulta o es quizá la rabia de una niña? 
- Es la rabia de una niña ante las manipulaciones de una adulta.
- Muy bien, ¿puedes preguntarle a tu rabia qué es lo que quiere decirte? ¿Puedes preguntarle a esa niña pequeña qué es lo que necesita?
- Mmmm. 
- Tómate tu tiempo Rosalía. Quizá podrías dirigir una mirada cariñosa a esa niña que probablemente se sienta asustada...
- Es curioso. Creo que quiere que la abrace, que la tenga entre mis brazos mucho rato.
- ¿Qué estés a su lado? 
- Que esté a su lado y la ame. 
- ¿Cómo sientes eso? ¿Qué sensaciones te produce?
- Siento mucha ternura, Madre.
- Permanece ahí. Observa cómo la rabia sigue queriendo apoderarse de este momento. No la reprimas. Acepta su presencia. Muéstrale tu intención de conocerla de cerca. La intención del alma es como el rostro del espíritu, dice San Bernardo. Relaciónate con tu rabia desde la actitud curiosa y amable de una investigadora.
Me quedo en esa observación un largo rato. Efectivamente, la rabia llega y desaparece sin que yo pueda hacer nada para controlarla. Dejo que lleve su propia iniciativa. Permanezco atenta y retiro suavemente mi resistencia ante su presencia. Internamente la saludo y hasta puedo esbozar una sonrisa. Comprendo por qué está allí y ya no tengo miedo de su presencia.
- ¿Qué sucede?
- Percibo una mayor solidez. Aceptar la rabia junto a la ternura me devuelve una impresión más completa de mí misma. En este momento no querría desechar nada, todo está cobrando mucho sentido y valor en sí mismo.
- ¿Podrías observar algo más? 
- Creo que podría afirmar que el sufrimiento no me lo ha causado Berta, sino mi incapacidad para acoger y aprender de mis sensaciones negativas. 
- Vuelve a la situación que originó tu malestar, agarra a tu niña de la mano, abrázala, colócate ante la hermana Berta y descubre lo que sientes ahora.
- ¡Tengo muchas ganas de reír y hasta de darle un achuchón a Berta! Me parece que ella lo está pasando regular, que algo la oprime. ¡Qué curioso!- Bien. Cuando quieras, haz tres inspiraciones profundas y empieza a abrir los ojos.
- Ojos abiertos de par en par. ¡ Madre Marie, con Ramón y Cajal autopista hacia el cielo! 
- ¿Y la Cuaresma?
- ¡Será pan comido, Madre!
- ¿Pan comido
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 27 de junio de 2016

Noticia...








Los días 20 al 25 de Junio se celebró el curso bianual de maestros/as de novicios/as en el monasterio Monte Sión de Toledo, sobre las enfermedades espirituales en los padres del desierto. Ha sido un tiempo de formación para tener herramientas a la hora de acoger nuevas vocaciones en nuestras comunidades.







domingo, 19 de junio de 2016

Pregunta orante...

Hoy nos preguntamos en actitud orante, Quién Soy YO, no en relación con este o aquel aspecto de mi ser sino más bien quién soy yo en última instancia ante Dios. Dicho de otra forma: ¿quién soy yo de forma absoluta? Es obvio que a partir de mi experiencia sé quien soy en virtud de mis relaciones con los demás: en relación con mis padres, me reconozco como hija; en relación con mi comunidad monástica, me reconozco como monja  - que cada uno ponga las suyas- y así cabe decir de cada una de las relaciones, tanto en el pasado como en el presente, que contribuyen a conformar lo que denomino mi personalidad. La identidad que configuran dichas relaciones es ciertamente real, pero ninguna de ellas constituye la totalidad de mi ser.

Sin embargo, Merton nos propone que el verdadero yo la totalidad de nuestro ser ante Dios.


miércoles, 15 de junio de 2016

Intimidad...



La fábula de la ostra y el pez

En algún lugar que ahora no recuerdo leí la historia de un pez algo ingenuo que un día se arriesga a sumergirse en las profundidades, descubre una ostra hermosísima y queda prendado irremisiblemente de ella. Se acerca con cierta brusquedad y por mucho que intenta entrar en su intimidad moviendo frenéticamente sus aletas, las valvas de la ostra se le cierran una y otra vez en las narices y el pobre pez se queda dolido y desconcertado: ¿Por qué le teme ese ser fascinante y extraño?, ¿cómo puede decirle lo que ardientemente la desea? Sólo desde su propio desconcierto y después de muchos intentos infructuosos, decide acudir a pedir ayuda y se dirige a la cofradía de los peces expertos en abrir ostras y, ante ellos, tímidamente, les presenta su gran deseos y su frustrada impotencia. Se va abriendo a ellos y descubriendo que tiene que aprender a suscitar en las ostras el deseo de comunicarse con él. Comprende que lo que sucede es que como no conoce su lenguaje, sus costumbres, sus miedos, sus gustos... no puede comunicarse con la ostra y lograr su intimidad. Y así, poco a poco, se va iniciando en una sabiduría nueva: a partir de sus propios temores y de sus propios deseos se va haciendo experto en intimidad con las ostras y al fin su aprendizaje vuelve de nuevo al lugar de su anhelo y, después de intentos cuidadosos y repetidos, logra al fin que la ostra se confíe, le abra sus valvas y le invite a entrar en sus interioridades. Por fin puede conocer íntimamente a la ostra, compartir sus riquezas con ella y, de paso, capacitarse para abrir otras muchas ostras maravillosas del fondo del mar. Ha aprendido la gramática de la intimidad.


¿Qué son los encuentros monásticos?...

¿Qué son los encuentros monásticos?...