viernes, 12 de febrero de 2016

Revolucionario: una boda en cuaresma...

Estamos en el tiempo de cuaresma. Nos puede evocar la penitencia, la renuncia, la ascesis, la dureza, la seriedad, la tristeza...

Si leemos el evangelio de hoy: Mt 9,14-17´, Jesús pone patas arriba nuestras ideas cuaresmales. Nos habla de boda, fiesta, vino, alegría... Con la actividad y mensaje, Jesús introduce una novedad revolucionaria en tu propia vida, si lo acogemos. Es curioso que pone en cuestión tradiciones y costumbres. ¿Eres consciente de que vivimos en un tiempo de novedad? ¿Qué costumbres religiosas, sociales, etc..., hemos de revisar. Yo, como monja y tú como laico?

Igual nuestro concepto de ayuno está distorsionado y tenemos que volver a la boda, a la novedad del evangelio. Porque lo importante no es el ayuno es Jesús, el novio.




¡¡¡ESTAS INVITADO A UNA BODA EN CUARESMA!!!

lunes, 1 de febrero de 2016

Débora nos habla...

Vivimos en la cultura del rendimiento, la productividad y la eficacia. La sociedad actual nos empuja con fuerza hacia el trabajo, la actividad y el rendimiento que ya no se puede percibir hasta qué punto nos empobrecemos cuando todo se reduce a trabajar y ser eficaces.

De hecho, esta situación actual de agobio y tensión, está conduciendo a un deterioro de las relaciones. Relaciones con el mundo, la creación y con las otras personas.

La persona necesita aprender a estar en la vida no solo desde la eficacia, sino desde la sorpresa de Dios; el agradecimiento y la alabanza.

En esta situación, la vida monástica puede ofrecer algo.

Débora una joven de 24 años que es postulante y participa en el encuentro que se está celebrando en Toledo, nos comparte una de sus experiencias en este tiempo de formación:

" Ayer, en el paseo que tuvimos por la tarde, al regresa al monasterio, nos alumbró una puesta de sol. En realidad no podría explicar bien, fue algo sorprendente, porque entre las nubes grises y el paisaje opaco del lado derecho, en el centro estaba iluminando el sol con unos rayos que no dañaban la vista, sino que se podía apreciar muy bien el contraste de los colores del cielo y el sol.

Es algo curioso, entre el frio del invierno que ya está pasando poco a poco en estas tierras toledanas, el Señor me dio el regalo de una puesta de sol a media tarde, y provocó en mí un sentimiento de alegría. Reflexionando un poco veía que a pesar de que yo en algún momento me encuentre mal, o tenga mis días difíciles, Él siempre estará allí. Algunas veces más radiante y seré consciente de estos rayos; otras estarán los rayos del sol, pero no me doy cuenta que están allí, porque tengo las nubes grises que no me dejan ver, pero no debo olvidar que Él siempre está... conmigo. Pase lo que pase, no importa si hace frío, calor, esté lloviendo, etc, siempre esta dispuesto a darme una mano o dejarme ver lo maravilloso que son los rayos del sol.

Me impresiona, cómo actúa y se manifiesta por medio de la naturaleza. Es cuestión que yo me detenga y observe las cosas que a simple vista son insignificantes pero si las reflexionas y ves todo lo que contiene, te impresiona, porque ves con otros ojos. Descubro al ver lo cotidiano, que Dios lo ha creado, todo esto me recuerdan las páginas del Génesis, que dice: "Y vio Dios que todo era muy bueno". Además, escucho como por medio de la naturaleza hace que cambie mi estado de humor. Por ejemplo: si todo el día había estado sin sonreír, esa puesta de sol, hizo que sonriera y prácticamente cambió mi actitud. Es decir, me llenó de positividad.

Con esta experiencia he aprendido algo: quiero dejarme sorprender por el Señor, no dando todo por hecho, sino ver los detalles que el Señor tiene conmigo y que muchas veces se esconden en lo cotidiano, en el día a día. Depende de mí, cambiar mi actitud para poder ver las maravillas que hace el Señor. Pues no sólo lo hace con la naturaleza, sino que también lo está haciendo conmigo. Porque hay cosas que yo no haría si no es porque Él me da la fuerza para continuar, y es algo que me ayuda a ver que no soy yo quien lo hace, sino que Dios se vale de muchas cosas, para mostrarme su amor y su misericordia.

Lo más importantes es: DEJARME SORPRENDER POR ÉL."












martes, 26 de enero de 2016

Gran solemnidad: los fundadores...

Hoy repican las campanas y los monjes y monjas salen presurosos al coro para dar gracias a Dios por la vida de San Roberto, Alberico y Esteban. La acción de gracias comienza con un himno que reza así:

" Movidos por el Espíritu la soledad eligieron
para contemplar a Dios y a Él darse por entero.
El Císter nació movido de ansias de verdad y anhelos
de pobreza y sencillez, y amor a Dios y al silencio.
Ya sólo agradar a Dios es su firme pensamiento,
y hacer de la caridad su estímulo verdadero.
El carisma monacal crece lozano en su tiempo;
la vida comunitaria es su clima y es su centro ".

Estos hombres son misericordiosos, su esperanza no se acabó con ellos; sus bienes perduran en su descendencia.






lunes, 25 de enero de 2016

Conversión...

El punto clave de esta fiesta de la conversión de San Pablo, puede ser la conversión. Me llena de alegría porque nosotras, monjas cistercienses hacemos el voto de conversión de vida. Dicen así nuestras constituciones:

" Por el voto de conversión de vida, la hermana, que busca a Dios en la sencillez de su corazón, guiada por el Evangelio, se obliga a la disciplina cisterciense.... "
Buscar a Dios, es lo que hace la monja y es lo que hizo Pablo. Tú, ¿buscas a Dios? Escucha en tu interior y en las circunstancias, puede que ellas te hablen de Dios.





domingo, 24 de enero de 2016

Hoy...

En algún momento, la vida nos ha podido golpear y nos invade el cansancio, el pesimismo... Hoy, Jesús, nos dice: ¡No temas! ha llegado el momento de liberarte de ese peso que te hace arrastrar los pies y no te permite volar como los pájaros.

Se nos anuncia a ti, a mí y a aquella persona que ves todos los días e igual no conoces, que Jesús pasa hoy para curar a los que tienen destrozado el corazón.

Así que sonríe, hoy se romperán las cadenas.



Pon tu mirada, interior, en Jesús.

viernes, 22 de enero de 2016

Desierto, monte...

Ayer escribía una "huella" sobre el desierto. Hoy la palaba de Dios, tiene como escena el monte. Dos lugares para la interioridad:

Ir al desierto
Subir al monte

Nos ponen en movimiento, nos sacan de nuestras comodidades. Porque ir al desierto lleva consigo una transformación interior, así le pasó a Marco en la novela de Aaraceli Vega. Y, subir al monte es abrirse a la trascendencia, pues el monte es la expresión de la cercanía de Dios y de las grandes revelaciones divinas.

Si tú que lees este blog decides ir al desierto o subir al monte tienes que tener presente que Jesús los lleva al monte y los llamó a una misión concreta.

¿Para qué los elige? ¿Para hacer cosas? ¿Para imbuirse en proyectos inagotables que los dejen exhaustos? Se nos escapa la doble finalidad de su elección: para que estén con él y para enviarlos a predicar.

Se está con él actuando y se actúa estando con el.



miércoles, 20 de enero de 2016

Una monja...

Una monja es esa mujer que vive sola en el desierto. Para una cisterciense, el desierto es su propio corazón y el monasterio.

Pero, ¿qué es el desierto? Hace poco leía en una novela de Araceli Vega, titulada:Yasfé el hijo del fuego. Ahí encontraba una realidad viva de lo que es el desierto, dice así:
Marco, le dice a Yasfé: "Quería proponerte que me acompañaras a Jerusalén para visitar al gobernador de la provincia; tengo que presentarle los documentos de mi nombramiento y otros que me ha entregado Vespasiano. Después podemos adentrarnos juntos en el desierto para llegar a la ciudad imagino que a mí no se me permitirá la entrada, pero al menos puedo acompañarte hasta las puertas... Echo de menos el desierto: el silbido del viento, el silencio, el brillo intenso de las estrellas por la noche, y sobre todo, el pan ácimo del oasis.
- Ya no te atrae la ciudad ¿eh? - comentó Yasfé observándolo unos instantes.
El legado ladeó la cabeza y contuvo un gesto de añoranza.
- La ciudad me agota, aunque afortunadamente Jerusalén no es tan bulliciosa como Roma; pero necesito tener espacio para estar conmigo mismo, es algo que aprendí en el desierto. Aunque al principio tuve que aceptarlo forzado por mis circunstancias, enseguida descubrí que éste era el mejor regalo que podía otorgarme el desierto. "


El desierto es un regalo, se llega a desearlo.

¿Qué son los encuentros monásticos?...

¿Qué son los encuentros monásticos?...