En este día no puedo dejar de decir una palabra con San Bernardo.
En esta solemnidad saltan dentro de nosotros dos deseos:
- Primer deseo: gozar de la compañía de los santos. Poner mi mirada en el cielo. Tantas veces está puesta en la tierra que nos ahogamos. Respira y mira al cielo. Estés donde estés, mira el cielo, aunque esté nublado o medio soleado... HOY ES UNA INVITACIÓN A MIRAR AL CIELO...
- Segundo deseo: ver a Cristo. Verle no como nos lo podemos imaginar por los evangelios, sino verle tal cual está ahora. ¿No sería maravilloso verle en toda su gloria? HOY ES UNA INVITACIÓN A CONTEMPLAR A JESÚS...

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