domingo, 9 de diciembre de 2018

PARA DIOS NADA HAY IMPOSIBLE...

Os dejamos el testimonio de uno de los participantes...

Ya cercanos los días de la Navidad un puñado de personas nos juntamos convocados por las Monjas Bernardas para hacer un parón en nuestras vidas, para descansar en el Señor.
Dificultades familiares, problemas logísticos, deseos de vivir con intensidad la fe..., nos llevaron a este monasterio de las Bernardas. Motivos humanos diferentes, pero una misma causa, Dios quería hablar a nuestro corazón.
La HISTORIA de la Iglesia, con mayúsculas, de pende del si con minúsculas, pequeño, que cada día damos cada uno de nosotros.
Dios hizo alianza con diversos personajes en el Antiguo Testamento, con María Inmaculada, podemos decir que comienza la nueva Alianza, que cada día en la Misa hacemos nueva, mejor dicho, Dios cada día fiel a su alianza renueva con cada uno de sus hijos la historia de la salvación.
En este tiempo de Dios, en el que nos ha tocado vivir, entre persecuciones del mundo y consuelos de Dios, el hombre moderno ansía la paz interior. Eso es lo que hemos redescubierto cada una de las personas que nos hemos ido "de puente" al Monasterio. Hemos hecho turismo para nuestro mundo interior, hemos compartido la presencia de Dios con las hermanas del monasterio. Deseando que Dios hablase meditando sus palabras.
En medio del ajetreo en el que a veces vivimos, encontrarnos con el pasaje de "María y Marta" y descubrir que lo importante no es lo que haces o "deshaces" sino el hacer la voluntad de Dios. Para ello hemos contado con la ayuda inestimable de dos personas jóvenes que transmiten casi tanto o mas con sus gestos, su mirada, que con sus palabras: Carlos y Rosa Ana.
Dios quiere renovar nuestras vidas y recrear el mundo, transformándolo de salvaje en humano, y de humano en divino. Todo depende, como decía esta maravilla de Jesús, si tú le dejas.

¡¡¡Maranatha!!!
Rafael



domingo, 2 de diciembre de 2018

XVIII Encuentro Monástico...

Ayer vivíamos el XVIII Encuentro Monástico. Una nueva experiencia ha salido a nuestro encuentro. Todo encuentro monástico tiene su peculiaridad, y en este también se ha vivido lo peculiar y es que nos hemos preparado para vivir el Adviento.

El tema ha sido la ESCUCHA. 

ESCUCHAR Y SENTIRSE ESCUCHADO ES UNA NECESIDAD VITAL. Pero esta necesidad se tiene que aprender, así como aprendemos otras cosas tenemos que adiestrarnos en la escucha activa. Se compartía que hay que comenzar a escuchar por  los que tenemos al lado, no los que vemos un par de horas, sino por esas personas que conviven con nosotros.

También se compartía desde esa escucha mas espiritual que se da en la oración. Nos parecía que es algo poco fácil pero no imposible. Se abordó la cuestión de que podemos escuchar la Palabra de Dios y vemos como ahí Dios nos habla. Esa lectio divina que es tan importante hacer.

Oramos por las que habéis compartido este encuentro Monástico. Dios es grande y siempre sale a nuestro encuentro.

Feliz Adviento a los que participasteis y a los que no habéis podido participar.




martes, 20 de noviembre de 2018

Ejercicios espirituales y una experiencia...

Hola!!! Queremos compartir contigo que hoy 20 de Noviembre vamos a comenzar los ejercicios espirituales anuales. Te vamos a pedir que tengas un recuerdo por nosotras. Nosotras nos vamos a acordar de ti. 

Para que tú también puedas tener esta misma experiencia que vamos a vivir nosotras, te invitamos los días del 6 al 8 de Diciembre en nuestra hospedería a tener unos días de retiro silencioso. 

¡¡¡NO DEJES DE TENER ESTA EXPERIENCIA QUE ES MARAVILLOSA, Y TE HACE NUEVO!!!

Pero también te voy a dejar una reflexión que la ha escrito una mujer buscadora, llena de una fuerza interior. Esta comunidad tiene el don de conocerla y de conocer a tantas mujeres y hombres que se acercan a nuestra comunidad.






Este mediodía dando un paseo en ‍bicicleta, y dando gracias a Dios por el regalo de la vida, de su preciosa y sabia naturaleza; respirando el inigualable perfume del otoño. Vosotras –se refiere a nuestra comunidad- lo tenéis en ese precioso huerto.

He fotografiado alguna escena, pero nada mejor que el don de la vista para disfrutarlo. Disfrutar el regalo de Dios. He  visto como arboles muy frágiles se apoyaban en otros fuertes.

Me venía esta reflexión: Ellos, los arboles, son una gran familia, comparten la misma tierra,  respetan cada uno su especie, da igual roble, olmo, sauce… ¡Cuánto tenemos que aprender los hombres de la naturaleza! Están conectados por las raíces, forman una gran familia; si uno está débil y su tronco se inclina siempre hay un árbol fuerte para sujetarle y abrazarle con sus fuertes ramas para q el débil se sienta seguro y pueda seguir viviendo, me parece un gesto precioso.

Ahora la naturaleza se está preparando para el invierno por eso se desprende de sus hojas. Estas hojas hicieron su servicio de darnos sombra y protegernos del calor, del sol en verano. Al verles en este momento, en su caída queda el árbol dormido, pero no muere. Todo se está preparando para la llegada del invierno.



Y mientras sentía todo esto, he pensado tengo que compartirlo con esta comunidad. 




sábado, 3 de noviembre de 2018

XVII Encuentro Monástico...

Un nuevo Encuentro Monástico ha dado comienzo en este curso. Podemos decir en verdad que siempre nos sorprende el Espíritu Santo.

Creo que las que hemos participado somos conscientes de que cada miembro que acude habitualmente o por primera vez queda en el corazón de esta pequeña comunidad. ¡¡¡No os podemos olvidar a los que participáis!!!


De este encuentro sacamos la siguientes reflexiones del pasaje de la Viuda de Naín:

La vida es un regalo y la devolvemos en el momento que morimos, pero no con tristeza sino con la alegría de llevar a cabo la misión que Dios tiene para cada una.

La gratuidad del amor de Dios. Cuánto amor se nos regala continuamente.

Tocar la muerte. Jesús toca nuestras muertes y no le importa. Esto te estremece profundamente las entrañas.

Jesús se conmovió...

Y como colofón ensalzamos mucho la humanidad de Jesús. Nos ha llamado a ser humanos y poner por encima  todo este don.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Los santos...

En este día no puedo dejar de decir una palabra con San Bernardo.

En esta solemnidad saltan dentro de nosotros dos deseos:

- Primer deseo: gozar de la compañía de los santos. Poner mi mirada en el cielo. Tantas veces está puesta en la tierra que nos ahogamos. Respira y mira al cielo. Estés donde estés, mira el cielo, aunque esté nublado o medio soleado... HOY ES UNA INVITACIÓN A MIRAR AL CIELO...

- Segundo deseo: ver a Cristo. Verle no como nos lo podemos imaginar por los evangelios, sino verle tal cual está ahora. ¿No sería maravilloso verle en toda su gloria? HOY ES UNA INVITACIÓN A CONTEMPLAR A JESÚS...



¿Qué son los encuentros monásticos?...

¿Qué son los encuentros monásticos?...